sábado, 22 de abril de 2023

Modas cerámicas del Petén en las vasijas protoclásicas de Izamal, Yuc.

Ubicado en la parte central de las planicies yucatecas, Izamal destaca por sus edificios prehispánicos monumentales, así como los vestigios de las calzadas que alguna vez fueron parte de una red de caminos que entrelazaban a esta ciudad con poblaciones menores, posiblemente bajo su dominio que, aparentemente, se expandía a un área de 6,000Km2.De acuerdo a los estudios de materiales cerámicos recuperados en excavaciones arqueológicas, los orígenes de Izamal pueden fecharse entre el 700 y 450 a.C., con una ocupación constante hasta nuestros días (1). Sin embargo, el análisis de los fragmentos de vasijas nos ha permitido entrever diferentes fases o momentos relevantes en la historia de este asentamiento prehispánico. En los siguientes párrafos nos enfocaremos a un período que abarca del 50 a.C. al 250 d.C., al que varios especialistas llaman Protoclásico y lo consideran un estado de desarrollo transicional (2) entre el Preclásico Tardío y el Clásico Temprano (3).

La cerámica protoclásica izamaleña

Uno de los aspectos más interesantes de la cultura material prehispánica es la cerámica o alfarería, primero porque es el material más abundante, pero también por que los componentes con los que se elabora pueden aportan información geográfica, en tanto que las formas de las vasijas, los colores del engobe y su decoración representan aspectos de función, pero también modas de diseño que contribuyen a identificar cronología y regiones. Así, a partir del estudio de los tiestos y vasijas, es posible hacer inferencias sobre aspectos sociales, políticos y económicos de la sociedad que las creó y usó.

En este sentido, y volviendo a Izamal, llama la atención un conjunto de fragmentos cerámicos que quizá formaron parte de cajetes con paredes ligeramente divergentes, ángulo basal y cuatro soportes globulares mamiformes, decoradas con policromía (diseños pintados con diversos colores), es decir, vasijas tetrápodas similares a las de la imagen (4). 




Este tipo de vasijas, llamadas “Ixcanrío polícromo”, aparentemente son originarias de Holmul, un sitio que se localiza, aproximadamente, a 430 Km al sur de Izamal, en la parte noreste de la zona del Petén, entre las actuales fronteras de Guatemala y Belice, una ubicación estratégica para el control de rutas que llegaban hasta el Caribe. Esta ciudad, cuyos orígenes se remontan al Preclásico Temprano, estuvo ligada a Cival, el centro de mayor tamaño de la región (5).

Aunque se han hallado fragmentos de vasijas “Ixcanrío” en otros sitios de las planicies del Norte, como Komchén (a 17 Km al norte de la actual ciudad de Mérida), Izamal es el lugar donde hay una mayor concentración de este material. No obstante, los tiestos izamaleños presentan algunas diferencias con otros procedentes de regiones cercanas a Holmul, como Calakmul, pues los primeros tienen una pasta de colores más claros, amarillo-rojizo a rosa, mientras que en los otros destaca una arcilla más rojiza a café claro. La primera pasta se observa frecuentemente en fragmentos de otros tipos cerámicos de la región de Izamal, por lo que se presume que proviene de fuentes regionales (6). De hecho, en estudios de análisis de difracción de rayos X que se hicieron sobre muestras de fragmentos de Holmul y de Izamal para identificar los minerales de la arcilla, demuestran que las pastas locales presentan partículas de atapulgita y las del Petén tienen montomorillonita (7 y 8), constando así las diferencias que se aprecian a simple vista.

Además de las distintas pastas, también se notan divergencias en las técnicas de aplicación de engobe y acabado de superficie, de manera que los tiestos de Izamal son menos brillosos que los que proceden del Petén (9). Lo anterior sugiere que los alfareros izamaleños copiaron algunas modas importadas, posiblemente porque este tipo de cerámica representa estatus, alianzas y poder (10). Podríamos considerar que, con la producción de estas vasijas Izamal se inserta en las redes de intercambio más prestigiosas de ese momento en el área maya.

Notas

1. Quiñones, L. (2003). Del preclásico medio al clásico temprano: una propuesta de fechamiento para el área nuclear de Izamal, Yucatán. Tesis, Universidad Autónoma de Yucatán.

2. Brady, J., Ball, R., Bishop, D. Pring, N. y Hammond, R. (1998). The Lowland maya protoclassic, a reconsideration of its nature and significance. En Ancient Mesoamerica 1(9).

3. La cronología del área maya se divide en Preclásico Temprano (2000-800 a.C.), Preclásico Medio (800-400 a.C.), Preclásico Tardío (400 a. C.-200 d.C.), Protoclásico (50 a.C. al 250 d.C), Clásico Temprano (200-600 d.C.), Clásico Medio (600-700 d.C.), Clásico Tardío/Terminal (700-1000 d.C.), Posclásico Temprano (1000-1200 d.C.) y Posclásico Tardío (1200-siglo XV) [Baudez, C.F. (2004). Una historia de la religión de los antiguos mayas].

4. Vasija tetrápode: https://www.facebook.com/MNAinah/photos_of

5. Estrada-Belli, F. (2016). Holmul y la hegemonía del reino Kaanul en el este del Petén. Arqueología Mexicana no. 137, pp. 52-59. https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/holmul-y-la-hegemonia-del-reino-kaanul-en-el-este-de-peten

6. Quiñones, L. (2003). Obra citada.

 7. Domínguez, R.; Burgos, R.; Palomo, Y.; Reyes, E. y Rubio, E. (2014). Characterization of Ceramics of the Maya Protoclassic Period in Izamal, Yucatan, Mexico. MRS Proceedings, 1618, 73–79. https://doi.org/10.1557/OPL.2014.456

8. La atapulgita y la montorillonita son filosicatos de aluminio y magnesio, la primera puede ser de color blanco-grisáceo, amarillento o gris-verde y tiene una dureza de 2 a 2.5; la segunda presenta colores gris-blanco, amarillo, marrón, rosa o azulado, con una dureza de 1 a 2 (Alvarez, D. y Sánchez, C. https://boletines.secv.es/upload/196706717.pdf)

9. Quiñones, L. (2003). Obra citada.

10. Callaghan, M. (2007). La cerámica de la región de Holmul, Petén: Análisis preliminar. Asociación Tikal. https://www.asociaciontikal.com/simposio-20-ano-2006/83-callaghan-06-www-doc/



miércoles, 19 de abril de 2023

Diego Rivera en Guatemala: Gloriosa Victoria*

 

Guatemala, ubicado al sur de México, es uno de los países más pobres de América Latina y donde hay mayor presencia de etnias mayas (kechí, mam, quiché, Itzá, entre otros). Su historia es una secuencia de dictaduras, guerras civiles, masacres indígenas e intervenciones norteamericanas, especialmente por intereses económicos.

En 1901, la Unit Fruit Company, empresa norteamericana exportadora de frutas, dominaba la economía guatemalteca e incidía en su desarrollo sociopolítico. No obstante, entre 1944 y 1954 surge un período conocido como “Diez años de Primavera”, promovido por el grupo “Revolucionarios de Octubre”, en el que Guatemala ve una nueva luz con la creación de institutos gubernamentales como el Seguro Social y Educación, así como reformas agrarias con las que se expropian las tierras de la Unit Fruit Company. Pero ese período termina con un nuevo golpe de estado auspiciado por el presidente norteamericano Eisenhower a petición de la Unit Fruit Company, iniciando un periodo de terror para los campesinos indígenas guatemaltecos, ante la indiferencia de los nuevos gobernantes del país. Este es el contexto en el que el escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias le pide al muralista mexicano Diego Rivera que haga algo por su pueblo, el resultado es la obra “Gloriosa Victoria”, lo último que pintará en su vida. En este documento presentaremos un análisis iconológico del mismo.

    Antecedentes: Antes de iniciar con el análisis del mural, es necesario recordar brevemente la posición ideológica y política de Diego Rivera, que siempre se consideró como un artista con un gran compromiso social. En su obra enfatiza la opresión de la población y campesina, al mismo tiempo que satiriza a las clases opresoras. Es bien sabido que  tuvo una formación marxista, admiraba sin reservas a la Unión Soviética y fue uno de los fundadores del Partido Comunista Mexicano. Por ello no es de extrañar que con prontitud respondió al llamado de Miguel Ángel Asturias para hacer algo por el pueblo guatemalteco.

En la obra también ´participa Rina Lazo, una artista guatemalteca que nació en 1923, fue alumna de Diego Rivera, con quien colaboró hasta 1957, cuando muere el mexicano. Es necesario mencionar que durante su infancia estuvo en contacto directo con la población maya, hecho que se percibe en su obra.

El mural portable “Gloriosa Victoria” fue pintado con la técnica al temple sobre un lienzo de 2 por 5 m. Para realizarlo, Rivera y Rina Lazo estudian todo el material posible que documentaba los hechos, por ello, aunque el artista es criticado de falsear los acontecimientos, él se defiende enfáticamente diciendo que “Yo no miento, mis afirmaciones en el mural, son exactas” (1)

Esta obra fue enviada a Polonia para ser expuesta, en México se negaron esa posibilidad debido a la crítica exacta y mordaz que Rivera hace al gobierno norteamericano de la época. Antes de su muerte el artista dona esta obra a la Unión Soviética, será guardada en las bodegas del museo Pushkin, hasta que es redescubierto en 2007.

Análisis: La composición del mural responde, como en otros casos, a una fuerte influencia del arte azteca y maya. Se nota una distribución en el rectángulo que responde a la concepción del universo mesoamericano en cinco puntos: norte, este, oeste, sur y el centro, como se ve en el códice azteca Frejervary Mayer. En la concepción de Rivera, el norte es positivo y el sur negativo.

Para describir el mural lo haremos desde el norte, oeste, este, sur y centro. Al norte, como parte del fondo, se observa un volcán representativo de Guatemala, plantas del banano y edificios que representan la Iglesia y el palacio de gobierno, enfatizando el contubernio entre estas instituciones. En el Oeste, donde muere el sol, se ve un barco con bandera estadounidense que está siendo cargado con plátanos, transportados por campesinos guatemaltecos, en el siguiente plano, ante la mirada de un soldado, también guatemalteco, que porta dos armas, una de ellas sobre cuerpos inertes.

En la parte sur, donde está lo negativo y lo trágico, muestra la masacre del pueblo guatemalteco: el cuerpo de un niño desmembrado y ensangrentado, así como otros infantes. En el costado del este, de abajo hacia arriba, se distingue dos cuerpos de indígenas, posiblemente torturados, con las manos y pies atados. Junto a ellos sus familias llorando. En la parte superior, que fue pintada por Rina Lazo, se muestra una cárcel llena de presos políticos que enarbolan una bandera guatemalteca. Junto a ellos hay un grupo de personas armadas con machetes, representan la resistencia. Destaca la figura de una mujer de blusa roja que porta un fusil, es el retrato de Rina Lazo que Rivera insistió en incluir en la obra (2). El centro muestra un nutrido y muy unido grupo de personajes, los actores principales del golpe de estado en contra de presidente Jacobo Árbenz. Se identifica a los hermanos Dulles, John, secretario de Estado de E.U.A., y Allan, director de la CIA; John Peurifoy, Embajador de E.U.A.; Mariano Rossell, arzobispo de Guatemala, y Carlos Castillo de Armas, el nuevo dictador; así como algunos jefes militares del ejército guatemalteco. Llama la atención la bomba que sostiene John F. Dulles, pues está decorada con el rostro del presidente de Estados Unidos Eisenhower.

Lo que Diego Rivera y Rina Lazo quisieron evidenciar con este mural, fue todo el proceso de intervencionismo de Estados Unidos, la forma en la que los hermanos Dulles, accionistas de la Unit Fruit Company, manejaron sus capacidades y poder político para destruir a Jacobo Árbenz, quien había llegado al poder por elecciones populares y que promovió reformas en su país para beneficio de los guatemaltecos, pero que ponían en riesgo los intereses de una compañía privada estadounidense, especialmente con la reforma agraria y las nuevas disposiciones en relación a los derechos de los trabajadores, estableciendo salarios mínimos y semanas laborales de 48 horas.

Los Dulles y el gobierno de Eisenhower no escatimaron esfuerzos, armamento, ni dinero para montar una campaña publicitaria para destruir la imagen de Árbenz, en la que la iglesia guatemalteca jugó un papel preponderante, ya que la mayoría de la población era analfabeta, pero con un gran fervor religioso, así que el Arzobispo Rossell, desde su púlpito acusó al presidente guatemalteco de comunista, y por tanto aliado de satán, aunque en realidad, Árbenz no estaba cerrado a las inversiones extranjeras, siempre y cuando éstas no intervinieran en las decisiones del país, y además pretendía convertir a Guatemala en un país moderno y con una economía capitalista. No obstante, se atrevió a expropiarle tierras a la Unit Fruit Company y a poner en riesgo sus multimillonarias ganancias, lo cual le costó un golpe de estado y ser exiliado de su país.

 Notas.

1.Impacto (México, D. F., México). -- Vol. 5, no. 268 (Ene. 29, 1955). https://icaa.mfah.org/s/es/item/734401#?c=&m=&s=&cv=&xywh=-1455%2C177%2C5459%2C3055
2. Steinhauer, J. (2019). Rina Lazo: la muralista que hizo del arte un vehículo de emoción y activismo. The New York Time. https://www.nytimes.com/es/2019/12/20/espanol/cultura/rina-lazo-diego-rivera.html
3. Imagen https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Gloriosa_victoria-Diego-Rivera-1.jpg#mw-jump-to-license


*En colaboración con Claudia Flores.


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