Ubicado en la parte central de las planicies yucatecas, Izamal destaca por sus edificios prehispánicos monumentales, así como los vestigios de las calzadas que alguna vez fueron parte de una red de caminos que entrelazaban a esta ciudad con poblaciones menores, posiblemente bajo su dominio que, aparentemente, se expandía a un área de 6,000Km2.De acuerdo a los estudios de materiales cerámicos recuperados en excavaciones arqueológicas, los orígenes de Izamal pueden fecharse entre el 700 y 450 a.C., con una ocupación constante hasta nuestros días (1). Sin embargo, el análisis de los fragmentos de vasijas nos ha permitido entrever diferentes fases o momentos relevantes en la historia de este asentamiento prehispánico. En los siguientes párrafos nos enfocaremos a un período que abarca del 50 a.C. al 250 d.C., al que varios especialistas llaman Protoclásico y lo consideran un estado de desarrollo transicional (2) entre el Preclásico Tardío y el Clásico Temprano (3).
La cerámica protoclásica izamaleña
Uno de los aspectos más interesantes de la cultura material prehispánica es la cerámica o alfarería, primero porque es el material más abundante, pero también por que los componentes con los que se elabora pueden aportan información geográfica, en tanto que las formas de las vasijas, los colores del engobe y su decoración representan aspectos de función, pero también modas de diseño que contribuyen a identificar cronología y regiones. Así, a partir del estudio de los tiestos y vasijas, es posible hacer inferencias sobre aspectos sociales, políticos y económicos de la sociedad que las creó y usó.
En este sentido, y volviendo a Izamal, llama la atención un conjunto de fragmentos cerámicos que quizá formaron parte de cajetes con paredes ligeramente divergentes, ángulo basal y cuatro soportes globulares mamiformes, decoradas con policromía (diseños pintados con diversos colores), es decir, vasijas tetrápodas similares a las de la imagen (4).
Este tipo de vasijas, llamadas “Ixcanrío polícromo”,
aparentemente son originarias de Holmul, un sitio que se localiza,
aproximadamente, a 430 Km al sur de Izamal, en la parte noreste de la zona del
Petén, entre las actuales fronteras de Guatemala y Belice, una ubicación
estratégica para el control de rutas que llegaban hasta el Caribe. Esta ciudad,
cuyos orígenes se remontan al Preclásico Temprano, estuvo ligada a Cival, el
centro de mayor tamaño de la región (5).
Aunque se han hallado fragmentos de vasijas “Ixcanrío” en
otros sitios de las planicies del Norte, como Komchén (a 17 Km al norte de la
actual ciudad de Mérida), Izamal es el lugar donde hay una mayor concentración
de este material. No obstante, los tiestos izamaleños presentan algunas
diferencias con otros procedentes de regiones cercanas a Holmul, como Calakmul,
pues los primeros tienen una pasta de colores más claros, amarillo-rojizo a
rosa, mientras que en los otros destaca una arcilla más rojiza a café claro. La
primera pasta se observa frecuentemente en fragmentos de otros tipos cerámicos
de la región de Izamal, por lo que se presume que proviene de fuentes
regionales (6). De hecho, en estudios de análisis de difracción de rayos X que
se hicieron sobre muestras de fragmentos de Holmul y de Izamal para identificar
los minerales de la arcilla, demuestran que las pastas locales presentan
partículas de atapulgita y las del Petén tienen montomorillonita (7 y 8),
constando así las diferencias que se aprecian a simple vista.
Además de las distintas pastas, también se notan
divergencias en las técnicas de aplicación de engobe y acabado de superficie,
de manera que los tiestos de Izamal son menos brillosos que los que proceden
del Petén (9). Lo anterior sugiere que los alfareros izamaleños copiaron
algunas modas importadas, posiblemente porque este tipo de cerámica representa estatus,
alianzas y poder (10). Podríamos considerar que, con la producción de estas
vasijas Izamal se inserta en las redes de intercambio más prestigiosas de ese
momento en el área maya.
Notas
1. Quiñones, L. (2003). Del preclásico medio al clásico temprano:
una propuesta de fechamiento para el área nuclear de Izamal, Yucatán. Tesis,
Universidad Autónoma de Yucatán.
2. Brady, J., Ball, R., Bishop, D. Pring, N. y Hammond, R. (1998).
The Lowland maya protoclassic, a reconsideration of its nature and
significance. En Ancient Mesoamerica 1(9).
3. La cronología del área maya se divide en Preclásico
Temprano (2000-800 a.C.), Preclásico Medio (800-400 a.C.), Preclásico Tardío (400
a. C.-200 d.C.), Protoclásico (50 a.C. al 250 d.C), Clásico Temprano (200-600
d.C.), Clásico Medio (600-700 d.C.), Clásico Tardío/Terminal (700-1000 d.C.),
Posclásico Temprano (1000-1200 d.C.) y Posclásico Tardío (1200-siglo XV) [Baudez,
C.F. (2004). Una historia de la religión de los antiguos mayas].
4. Vasija tetrápode: https://www.facebook.com/MNAinah/photos_of
5. Estrada-Belli, F. (2016). Holmul
y la hegemonía del reino Kaanul en el este del Petén. Arqueología Mexicana
no. 137, pp. 52-59. https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/holmul-y-la-hegemonia-del-reino-kaanul-en-el-este-de-peten
6. Quiñones, L. (2003). Obra citada.
8. La atapulgita y la montorillonita son filosicatos de
aluminio y magnesio, la primera puede ser de color blanco-grisáceo, amarillento
o gris-verde y tiene una dureza de 2 a 2.5; la segunda presenta colores gris-blanco,
amarillo, marrón, rosa o azulado, con una dureza de 1 a 2 (Alvarez, D. y
Sánchez, C. https://boletines.secv.es/upload/196706717.pdf)
9. Quiñones, L. (2003). Obra citada.
10. Callaghan, M. (2007). La cerámica de la región de Holmul,
Petén: Análisis preliminar. Asociación Tikal. https://www.asociaciontikal.com/simposio-20-ano-2006/83-callaghan-06-www-doc/
